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Ventajas de los nuevos sistemas de huertos peatonales de cerezos en Chile

Cada año se hace más evidente y más dramático el problema de la baja disponibilidad y poca capacitación de la mano de obra agrícola. A esto se suman los significativos aumentos en los costos de producción, lo que genera un estancamiento en las contrataciones del sector agrícola que llevan consigo una pérdida de dinamismo. Es de suma importancia invertir en capacitación de la mano de obra, en el ingreso de nuevas tecnologías y adaptar los huertos a personas, con árboles más pequeños y una mejor distribución de la fruta. Se deben realizar mejoras en labores como poda y cosecha, haciéndolas más eficientes técnica y logísticamente.

La necesidad de elevar la competitividad del negocio frutícola y, en particular, la producción de cerezas en Chile, hace imprescindible la adquisición de nuevas tecnologías que permitan aumentar la productividad de la mano de obra, sistematizar las labores de formación y producción, obtener producciones precoces y de un mayor volumen, disminuir los costos de producción y hacer el negocio más competitivo y sustentable en el tiempo. PEC Chile, empresa especializada en la transferencia de tecnologías de alta eficiencia productiva, desde hace 7 años gestiona y desarrolla proyectos con CORFO y FIA, enfocados en la validación de nuevas tecnologías, mediante el desarrollo de estaciones experimentales y huertos comerciales.

Para esto cuenta con el apoyo permanente de socios tales como los especialistas Mathews Whiting de Washington State University, Lynn Long de Oregón State University, Gregory Lang de Michigan State University, Richard Bastías de Universidad de Concepción, treinta productores asociados de la sexta y séptimas regiones, más el apoyo de empresas como Dole, Frusan, Dow, Agromillora, Tivar y Summit Agro.

Figura 1. Producción acumulada al 5º año según sistema de conducción en cerzo Lapins.

Figura 2. Jornadas hombre acumuladas al 5º año según sistema de conducción en cerezo Lapins.

Dentro de las nuevas tecnologías en desarrollo y validación se encuentran tres sistemas de alto impacto productivo como son: KGB, UFO y SSA. Dos de ellos con derivaciones arquitectónicas y tipo de material productivo, UFOV, TSA y BAXES.

Estos nuevos sistemas comparten las siguientes características básicas:

  • Mínimas estructuras permanentes.
  • Unidades productivas uniformes y simples en su fructificación.
  • Renovación permanente del material frutal.
  • Los Los sistemas KGB, UFO y UFOV, UFO y UFOV diluyen el vigor.
  • Los sistemas SSA, TSA y BAXES promueve vigor.
  • Mejor aprovechamiento de la luz por todos los sistemas.
UFO (Upright Fruiting Offshoots)

Tecnología desarrollada por el investigador Matthew Whiting, doctor de la Universidad de Washington State, es un sistema que busca producciones elevadas, precoces (Foto 2), (Figura 1) y eficientes en un muro frutal, con una arquitectura que favorece la sistematización de la poda y formación de los árboles. Además facilita la incorporación de poda y cosecha mecánica. Requiere estructura de soporte y presenta etapas críticas tales como: ángulo de plantación, momento de inclinación de las plantas, forma de estimular nuevos crecimientos, poda de renovación, manejo de la altura y control de vigor.

El aporte concreto de esta tecnología a la productividad y reducción de costos (Figura 2) se debe a que es; un sistema precoz productivamente (Figura 1), fácil de estructurar y formar, con principios simples y eficientes, con una arquitectura que facilitan la mecanización, productividad de la mano de obra y manejos de labores tan importantes como raleo, poda y cosecha. La precocidad se basa en el uso de plantas terminadas con mínima o nula intervención en el momento de la plantación, lo que promueve el desarrollo de unidades productivas verticales las que basan su potencial productivo en producir fruta principalmente en dardos no mayores a 6 años.

Esta condición permite que el productor recupere su inversión en un plazo no superior a cinco años, a diferencia de un sistema tradicional en que normalmente la inversión se recupera no antes del octavo a décimo año. En relación a la arquitectura y conducción, se genera un crecimiento de unidades productivas de manera muy natural y matemático, lo que facilita la formación de las plantas, induce mayor precocidad productiva (Cuadro 1) y permite sistematizar los manejos técnicos.

Esto logra mejorar la productividad de la mano de obra (Cuadro 2) y reducir los costos asociados a labores como poda y cosecha (Figura 2). Una persona en régimen al día, con una producción de 15 t/ha, cosecha 172 kilos diarios, lo que se traduce en 88 jornadas hombre empleadas por hectárea (JH/ha), esto es 53% menos de JH/ha que las empleadas en un sistema de Eje tradicional (Cuadro 3).

Gracias a que se produce una pared frutal la cubierta vegetal favorece la entrada de luz y su distribución, además mejora el cubrimiento de las aplicaciones foliares permitiendo reducir el volumen y gasto de productos químicos. Se genera un mejor control de plagas y enfermedades. Otra ventaja de la pared frutal es que promueve fruta con altos niveles de azúcar, firmeza, color y condición, debido principalmente al tipo de unidad productiva que considera este sistema. Se recomienda el uso de portainjertos semienanizantes que dependiendo del tipo o vigor del suelo pueden ser considerados como semivigorosos. Una tecnología derivada es el UFOV o doble muro, que ha demostrado ser muy precoz productivamente (Cuadro 1) y diluir más vigor que el UFO. Además su potencial productivo es superior a todos los nuevos sistemas en estudio.

KGB (Kym Green Bush)

Tecnología desarrollada por el productor Kym Green en Australia y modificada en EE.UU. por el investigador Lynn Long de la Universidad de Oregón. Es el sistema peatonal por excelencia. Es decir que 2/3 del árbol se cosechan desde el suelo sin necesidad de usar escaleras. La formación de su estructura es totalmente sistematizada, sin embargo las variadas respuestas fisiológicas a un mismo manejo, indican que es necesario ajustar de mejor forma la combinación variedad portainjerto y las fechas e intensidad de poda.

La comprensión y ejecución de esta labor pareciera no ser tan simple como se pensó en un comienzo. Sin embargo la experiencia obtenida en estas 7 temporadas nos ha permitido entender y ver las soluciones a respuestas no deseadas. Promueve la producción de fruta de alta calidad y elevadas producciones. No requiere estructura de soporte. Las etapas críticas son altura de rebaje en el momento de plantar, momento del segundo y tercer rebaje, número de unidades productivas definitivas, control del vigor, altura y poda de renovación.

Figura 3. Producción acumulada al 4º  año según sistema de conducción en cereza Regina. Fuente: Proyecto PYT–2014–0021 Sagrada Familia, Colbún, San Fernando, Romeral.

Figura 4. Jornadas hombre acumuladas al 4º año según sistema de conducción en cereza Regina. Fuente: Proyecto PYT–2014–0021 Sagrada Familia, Colbún, San Fernando, Romeral.

El aporte concreto de esta tecnología a la productividad y reducción de costos (Figura 2) se basa en ser un sistema por definición peatonal, lo que permite un alto rendimiento de cosecha por persona, reduciendo en al menos un 20% el costo por kilo cosechado de fruta, al compararlo con un sistema de Eje tradicional (Cuadro 3). Es posible cosechar el 100% de su fruta sin la necesidad del uso de escaleras. Una persona en régimen al día cosecha 286 kilos de fruta, lo que equivale a 53 JH/ha, para una producción de 15 t/ha.

Esto  es 72% menos de jornadas que en un sistema en Eje tradicional (Cuadro 3). Si bien su precocidad es menor que los sistemas UFO y SSA, la primera producción de fruta es normalmente al tercer año (Cuadro 1). Su formación, precisa y sistematizada, permite reducir las jornadas hombre empleadas (Figura 2) en esta labor con una clara reducción de los costos de producción (Cuadro 2). Se recomienda el uso de portainjertos semivigorosos a vigorosos en combinación con variedades que se caractericen por producir su fruta principalmente en dardos. Es el sistema de menor inversión inicial y costos acumulados al 5º año (Cuadro 4).

SSA (Super Slender Axes)

Tecnología desarrollada por el investigador doctor Stefano Musacchi de la Universidad de Bologna, Italia. Se trata de un sistema para producir fruta de manera muy precoz, de alta calidad y elevados volúmenes. Considera un elevado número de plantas por hectárea, lo que obliga a un permanente control del vigor. Se recomienda usar solo portainjertos semienanizantes o enanizantes. Su arquitectura favorece la sistematización de la poda y formación, además facilita el ajuste y regulación de carga, lo que favorece la calidad y calibre de la fruta. Etapas críticas: tipo de planta a establecer, momento e intensidad de la poda y rebaje post plantación, elección del material productivo, promoción de nuevos crecimientos, número de ramas, control del vigor y altura. Requiere soporte.

El aporte concreto de esta tecnología a la productividad y reducción de costos (Figura 3) se expresa al ser un sistema de altísima precocidad productiva (Cuadro 1), basando su producción en unidades productivas de un año, las cuales deben producir fruta en la base de estas. Esto permite al productor recuperar su inversión entre el cuarto  y quinto año. Es un sistema de formación simple de un elevado número de plantas por hectárea y de un manejo productivo muy sistematizado.

La eficiencia productiva de la mano de obra es muy superior a la de un huerto tradicional (Cuadro 5). En cosecha con una producción de 15 t/ha se obtienen rendimientos de 147 kilos de fruta cosechados por persona en un régimen al día, lo que equivale a 102 JH/ha, disminuyendo el uso de JH/ha en un 48% con respecto al Eje tradicional (Cuadro 3). Su arquitectura de formación y producción favorece la reducción de los volúmenes de mojamiento y productos químicos empleados. Es el sistema de mayor inversión inicial (Cuadro 4) y precocidad productiva, mejorando particularmente la productividad de variedades tan importantes a nivel nacional como Kordia y Regina (Figura 4).

Otras tecnologías derivadas del SSA, han sido desarrolladas con éxito: TSA y BAXES cuyo principal objetivo es disminuir el número de plantas por hectáreas y de esta manera reducir el costo de inversión inicial, pero sin restringir ni limitar la precocidad ni el potencial productivo (Figura 4).

Conclusiones

Elegir el sistema de formación adecuado es tan importante como elegir la variedad y portainjerto. El sistema de formación no solo afecta la precocidad, productividad y calidad de la fruta, sino también los ingresos. Estas nuevas tecnologías han permitido reducir los costos, al mejorar la productividad de la mano de obra, en labores tan importantes como poda, raleo, conducción y cosecha (Cuadros 3, 5 y 7).

Uno de los factores productivos de mayor impacto en el costo de producir un kilógramo de cereza es precisamente la cosecha (Cuadro 6). Esta labor en cada uno de estos sistemas se ve altamente favorecida al mejorar sustancialmente la productividad del cosechero por cada kilo de fruta cosechada (Cuadro 3).

Producir cerezas de exportación tiene un costo anual de 1,5 a 2,0 dólares por kilo, donde la labor de cosecha puede representar entre un 28 y 36% del costo total.

La productividad del cosechero es el factor más relevante en el costo total diario de cada kilo cosechado, representando el 74% (Figura 5). La información obtenida hasta hoy muestra que el sistema de formación tiene un rol relevante en la productividad de la mano de obra empleada en cosecha y poda invernal (Cuadros 3 y 7).

Fuente: Revista de Fruticultura • No61 marzo | abril 2018

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