Tecnología desarrollada por el investigador Matthew Whiting, Doctor de la Universidad de Washington State. Es un sistema que busca producciones elevadas, precoces y eficientes en un muro frutal, con una arquitectura que favorece la sistematización de la poda y formación de los árboles. Además, facilita la incorporación de poda y cosecha mecánica. Requiere estructura de soporte y presenta etapas críticas tales como: ángulo de plantación, momento de inclinación de las plantas, forma de estimular nuevos crecimientos, poda de renovación, manejo de la altura y control de vigor.

El aporte concreto de esta tecnología a la productividad y reducción de costos se debe a que es un sistema muy precoz productivamente, fácil de estructurar y formar, con principios simples y eficientes de poda, labores y manejos que permiten la formación de estructuras y una arquitectura que facilita la mecanización y la productividad de la mano de obra .

La precocidad se basa en el uso de plantas terminadas con mínima o nula intervención al momento de la plantación. Esto promueve el desarrollo de unidades productivas que por características propias de la especie tienen el potencial de producir fruta al año siguiente, en la base del crecimiento del año anterior. Esta condición permite que el productor recupere su inversión en un plazo no superior a cinco años, a diferencia de un sistema tradicional en que normalmente la inversión se recupera no antes del octavo a décimo año.

En relación a la arquitectura y conducción , se genera un crecimiento de unidades productivas de manera muy natural y matemática, lo que facilita la formación de las plantas , induce mayor precocidad productiva y permite sistematizar los manejos técnicos. Esto logra mejorar la productividad de la mano de obra y reducir los costos asociados a labores como poda y cosecha. Una persona, en régimen al día, cosecha 172 kilos diarios, lo que se traduce en 88 JH/ha , esto es, 53% menos JH/ha que las empleadas en un sistema de Eje Tradicional.
Gracias a que se produce una pared frutal, la cubierta vegetal favorece la entrada de luz y su distribución, además al mejorar el cubrimiento de las aplicaciones foliares permitiría reducir el volumen y gasto de productos químicos. Se genera un mejor control de plagas y enfermedades. Otra ventaja de la pared frutal es que promueve fruta con altos niveles de azúcar, firmeza, color y condición, principalmente debido al tipo de unidad productiva que considera este sistema. Se recomienda el uso de portainjertos semienanizantes que, dependiendo del tipo o vigor del suelo, pueden ser considerados como semivigorosos.

Una tecnología derivada es el UFO-V o doble muro, que ha demostrado ser muy precoz productivamente y que diluye más vigor que el UFO. Además, su potencial productivo es superior a todos los nuevos sistemas en estudio.