La elección del portainjerto es vital para decidir la combinación a plantar en un huerto de cerezo. Al utilizar un determinado portainjerto se busca otorgar ciertas características deseadas al cultivar, entre las que se incluyen la adaptación a una situación agroecológica particular, el aumento de la precocidad en la entrada en producción, la resistencia a enfermedades tales como cáncer bacterial (Pseudomonas syringae pv. syringae) y agalla (Agrobacterium tumefaciens), y la obtención de árboles más pequeños para aumentar la densidad de plantación y facilitar las labores, disminuyendo así los costos de producción. En la actualidad, la oferta de nuevos cultivares y portainjertos de cerezo en Chile se ha ampliado, lo que ha producido cambios en la tendencia de modelos productivos que se utilizan en los huertos nacionales, los cuales dependen directamente del perfil de sus productores.